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PalancaIntroducción
Las etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia) se pueden clasificar de varias maneras según diferentes criterios. Este artículo profundiza en la clasificación de Etiquetas RFID, centrándose en sus modos de suministro de energía, frecuencias portadoras, métodos de modulación, distancias operativas y tipos de chips.

Clasificación por modo de suministro de energía
Las etiquetas RFID se pueden dividir en dos tipos principales según su modo de alimentación: etiquetas activas y etiquetas pasivas.
- Etiquetas activas: Estas etiquetas contienen una batería interna que suministra energía, lo que les permite tener un rango operativo más largo. Sin embargo, son más voluminosos, más caros y tienen una vida útil limitada, lo que los hace menos adecuados para entornos hostiles.
- Etiquetas pasivas: Estas etiquetas carecen de batería interna y dependen de la tecnología de energía de haz, que convierte la energía de RF recibida en energía CC para operar los circuitos de la etiqueta. Aunque su alcance es más corto en comparación con las etiquetas activas, son más duraderas y no requieren un entorno operativo elevado.
Clasificación por frecuencia portadora
Las etiquetas RFID también se clasifican en función de su frecuencia portadora, que puede ser baja, intermedia o alta.
- Etiquetas de baja frecuencia (LF): Estas etiquetas, que funcionan a 125 kHz y 134,2 kHz, se utilizan en aplicaciones de corta distancia y bajo costo, como control de acceso, tarjetas de campus, seguimiento de animales y monitoreo de carga.
- Etiquetas de frecuencia intermedia (IF): Estas etiquetas, que funcionan a 13,56 MHz, se utilizan en control de acceso y sistemas que requieren una transmisión de datos significativa.
- Etiquetas de alta frecuencia (HF): Operando en frecuencias como 433 MHz, 915 MHz, 2,45 GHz y 5,8 GHz, estas etiquetas se utilizan en aplicaciones que requieren largas distancias de lectura y escritura y transferencia de datos de alta velocidad, como el monitoreo de trenes y el cobro de peajes en autopistas. Su haz de antena más estrecho y su mayor coste los hacen adecuados para tareas específicas de alta precisión.
Clasificación por métodos de modulación
Las etiquetas RFID se pueden clasificar según sus métodos de modulación en modos activos y pasivos.
- Modo activo: En este modo, la etiqueta RFID transmite datos activamente utilizando su energía de RF.
- Modo pasivo: Las etiquetas en este modo transmiten datos modulando y dispersando la señal portadora emitida por el lector. Este modo es ideal para sistemas de tráfico y control de acceso, ya que garantiza que solo se activen las etiquetas dentro de un rango determinado. Las etiquetas activas son especialmente útiles cuando hay obstáculos y para distancias más largas (hasta 100 metros), ya que su señal sólo necesita atravesar los obstáculos una vez.
Clasificación por distancia operativa
Las etiquetas RFID también se pueden clasificar según su distancia de funcionamiento:
- Etiquetas de acoplamiento denso: La distancia de funcionamiento es inferior a 1 cm.
- Etiquetas cercanas al acoplamiento: La distancia de funcionamiento es inferior a 15 cm.
- Etiquetas de acoplamiento dispersas: La distancia de funcionamiento es de aproximadamente 1 m.
- Etiquetas de larga distancia: Las distancias de funcionamiento varían de 1 a 10 mo más.
Clasificación por chip
En un sistema RFID, el componente receptor de señales normalmente se denomina lector RFID (o lector de tarjetas). La función principal de un lector RFID es facilitar la transmisión de datos con etiquetas RFID.
Conclusión
Comprender las diferentes clasificaciones de etiquetas RFID ayuda a seleccionar el tipo correcto para aplicaciones específicas. Estas clasificaciones, basadas en el modo de suministro de energía, la frecuencia de la portadora, los métodos de modulación, las distancias operativas y los tipos de chips, proporcionan un marco integral para determinar la mejor etiqueta RFID para diversas necesidades operativas.